El cuidador Timothy y su madre Barbara

Cuando el cuidado cierra el círculo: La historia de Tamika y Barbara como cuidadoras.

Agradecemos de corazón a Tamika y Barbara por acogernos en su hogar y compartir sus experiencias. Esperamos que, al compartir su historia, otras personas en situaciones similares encuentren inspiración, apoyo y ánimo para crear sus propias redes de apoyo y conexión.  


El cuidado familiar a menudo comienza de forma discreta, sin un punto de partida claro ni un plan de acción.

Para Tamika, todo comenzó con pequeños cambios en la salud de su madre. Barbara siempre había sido una mujer de carácter fuerte, independiente y conocida por su calidez y sentido del humor. Era el tipo de madre que se preocupaba por los demás antes que por sí misma. Pero al llegar a los ochenta, necesitó ayuda en casa para ayudar las crecientes complicaciones de salud relacionadas con su diabetes y sus problemas de movilidad.

Lo que siguió fue un cambio que experimentan muchas familias: el papel de Tamika se amplió, pasando de ser hija a cuidadora.

“Por un lado soy su hija, pero también soy su cuidadora”, dijo Tamika. “Ese rol de cuidadora surge junto con el de hija, y de alguna manera chocamos”.

Por qué la atención domiciliaria es importante para las familias.

Para Tamika, una decisión siempre estuvo clara: su madre se quedaría en casa. 

“Prefiero que esté aquí, donde se siente segura, en lugar de estar en una residencia o un asilo de ancianos, en algún lugar donde no pueda vigilarla”, dijo Tamika.

Cuidar de su madre en casa le permite a Barbara permanecer en un entorno familiar, rodeada de su familia, rutinas y comodidad. En lugar de depender de personal rotativo o caras desconocidas, puede recibir cuidados de las personas que mejor la conocen. 

Para muchas familias, el cuidado en el hogar preserva la dignidad, la confianza y la calidad de vida. Le permite a Bárbara mantener su independencia sin dejar de recibir el apoyo que necesita. Y para Tamika, significa estar presente de una manera personal y significativa.

El peso de ser un Cuidador familiar

Tamika tiene una vida muy ajetreada. Trabaja, estudia y tiene su propia familia. Incorporar el cuidado de su madre a su rutina significó asumir un rol completamente nuevo. Ahora, Tamika la ayuda a seguir su horario de medicación, la acompaña a sus citas médicas, la apoya durante los episodios de dolor y la ayuda a moverse con seguridad por la casa. Junto con las responsabilidades físicas, se enfrentó a la realidad emocional de ver a una madre que siempre había sido independiente luchar con tareas cotidianas como la higiene, la adherencia a la medicación y la preparación de las comidas.

“Cuidar de alguien es muy difícil”, dijo Tamika. “Solo quiero asegurarme de que esté en las mejores condiciones. Daría cualquier cosa por ella”.

Como muchos profesores de música cuidadores familiaresTamika descubrió que algunos de los momentos más difíciles no tenían que ver con la logística, sino con el aislamiento. Cuidar a alguien puede resultar solitario.especialmente cuando la responsabilidad recae en gran medida sobre los hombros de una sola persona. Por eso, contar con apoyo es fundamental.

Apoyo que hace la diferencia

A medida que aumentaban sus responsabilidades como cuidadora, Tamika se dio cuenta de que necesitaba más apoyo y consejos. Cuando empezó a buscar opciones de apoyo más estructuradas para su madre, descubrió Careforth.

“Probablemente no podría hacer lo que estoy haciendo por mi madre [ahora]”, dijo Tamika. “Habría sido difícil dejar mi trabajo en el hospital para llegar a un lugar donde tengo mucha flexibilidad para estar ahí para ella”.

Gracias a Careforth, Tamika encontró el apoyo que necesita para seguir cuidando a su madre en casa sin sentir que tiene que hacerlo todo sola. Careforth ofrece a los cuidadores familiares recursos, asistencia financiera y consejos continua diseñada específicamente para quienes cuidan a un ser querido. Para Tamika, este apoyo incluye una enfermera titulada dedicada a su cuidado: Milissa.

“Milissa ha sido una bendición para mí y para mi madre”, dijo Tamika. “Escucha muy bien y te da consejos. Presta atención a lo que tienes que decir”.

Desde preguntas sobre cómo controlar el dolor hasta cómo gestionar las citas y los retos del día a día, Milissa siempre está presente. A veces, su apoyo es práctico; otras veces, simplemente escucha. 

“Soy una persona que sabe escuchar; la empatía es fundamental para que sepan que no están solos”, dijo Milissa.

Cuando Tamika necesita apoyo, Milissa está ahí para ella. Se comunican regularmente y tienen conversaciones profundas sobre lo que funciona y la ayuda adicional que necesitan. Ese apoyo es fundamental tanto para Tamika como para Barbara.

“Es reconfortante saber que se preocupan por tu salud”, dijo Barbara.

Cuidar también al cuidador.

Uno de los aspectos más pasados ​​por alto del cuidado familiar es el propio bienestar del cuidador. Muchos cuidadores experimentan estrés, agotamiento y fatiga, lo que convierte al cuidado personal (de su mismo) en una parte importante del cuidado a largo plazo.

Tamika ha aprendido la importancia de tomar pequeños momentos para ella mismaEntre estas actividades se incluyen dar un paseo, escuchar música o sentarse tranquilamente antes de comenzar la siguiente parte del día. Estos momentos la ayudan a recargar energías para poder seguir cuidando de su madre.

“Definitivamente necesitas asegurarte de tomarte un tiempo para ti misma”, dijo Tamika. “Porque si tú caes, ¿quién va a cuidar de la persona a la que estás cuidando?”

El apoyo a los cuidadores desempeña un papel fundamental para que la atención domiciliaria a largo plazo sea sostenible. Con la consejos y el estímulo adecuados, los cuidadores familiares están mejor preparados para cuidar de sus seres queridos y de sí mismos.

Un tipo de atención integral.

Barbara sigue valorando su independencia. Tamika sigue preocupada. Siguen teniendo sus altibajos. Pero también comparten risas, veladas tranquilas en casa y el consuelo de afrontar esta etapa juntas. Para Tamika, cuidar de la familia es una forma de honrar a la mujer que la crió.

“Esta mujer me cuidó durante años. Pase lo que pase, me aseguraré de que esté bien hasta su último aliento.”

Ya sea que esté comenzando a cuidar a un ser querido o que haya estado apoyándolo durante años, no tiene que hacerlo solo. En Careforth, nos esforzamos por brindar los recursos y las conexiones que garantizan que los cuidadores se sientan apoyados durante todo su proceso de cuidado. Visite la Apoyo para Cuidadores página de nuestro sitio para obtener más información sobre cómo Careforth apoya a los cuidadores, o Contactar con nosotros para más información.  


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